jueves, 17 de enero de 2013

Las 15 mejores canciones de Ramoncín



Quien haya pinchado en esta entrada con un cascote en la mano, ahí tiene la puerta. En efecto, la imagen pública de José Ramón Julio Márquez Martínez está en la actualidad sumergida en el fango gracias a su imputación en el caso SGAE, que se dirime estos días. Esta imagen está incluso más maltrecha que cuando tuvo la nefasta ocurrencia de interpretar una versión de Come as you are, de Nirvana. Pero aquí no vamos a juzgar estos asuntos. Ramoncín grabó grandes discos a finales de los 70 y principios de los 80 (sobre todo sus cinco primeros álbumes). Aquí seleccionamos los 15 mejores temas de sus casi 200 composiciones. Y, créedme, no ha sido fácil: se han quedado fuera canciones notables.
 

1. Chuli, de Barriobajero (1979)
Como escuchar a Los Chichos, pero en rock and roll. La historia de este delincuente de tercera que acaba desangrado en una acera era lo más macarra que podía escuchar un adolescente en 1979. El grito de Ramón cuando disparan al desdichado te helaba la sangre.







2. Nu Babe, de Arañando la ciudad (1981)
Toma guantazo a los modernos de la Movida madrileña. Estamos en 1981, en plena efervescencia almodovariana y demás gurús del Madrid molón. Todo lo demás era costra rockera, ya fuera Barón Rojo o Ramoncín. El cantante madrileño compone Nu Babe para soltar bilis: “Se han teñido los pelos y lacado las uñas, /se han sentado en las sillas de los ejecutivos,/ han llegado a la industria por la puerta de atrás/ y han dejado que el Costa les llamará ‘nu babe”. “El Costa” es José Manuel Costa, periodista musical de El País en los ochenta, que se las traía tiesas con Ramón. El grimoso tecladito de la canción se supone que es parte del sarcasmo anti-movida.




3. Sal de naja, de Corta (1982)
Puro power-pop. Ramoncín clama contra un mundo moderno anestesiado. “Robarle tiempo a la noche/ dejar de ser un número más”, vocifera el madrileño. Fantástico trabajo de guitarra de Ollie Halshall, omnipresente en Corta: produce, compone, toca guitarras…

Aquí puedes ver un contundente playback de Sal de naja. ¿No se supone que hay que disimular y cantar siempre al micrófono? No para un Ramoncín con 27 años. De los leggins plateados que lleva ya hablamos otro día:






4. Ángel de cuero, de Arañando la ciudad (1981)
El The river de Ramoncín. Vale, entiendo que los fans de Springsteen se sientan ofendidos, pero para los seguidores de Ramoncín este Ángel de cuero era tan solemne y entregado como el The river de Bruce. El escritor Francisco Umbral es el responsable de este título ya que denominó a Ramoncín como “ángel de cuero”. Es una gran canción, sin duda, con dos niveles, uno arrastrado y el otro acelerado impulsado por el piano. Si estamos de acuerdo en que “ángel de cuero” es el cantante, los versos de la canción son autobiográficos ¿no? Mirad esto: “Ángel de cuero, tu vida es la calle; música y sexo, luces de neón”.

Aquí tenemos un Ángel de cuero interpretado en Pamplona en 1984. El piano no está tan presente como en el disco, pero a cambio tenemos ese gesto de Ramoncín cuando la canción se embala y se quita el chaleco con un arrebato torero. ¿Era o no era una estrella Ramoncín a mediados de los ochenta?




5. No tengas tanta cara, de Barriobajero (1979)
De acuerdo, esta es la cuarta de Barriobajero que aparece en la lista, pero es que este disco es enorme. La contribución lírica de Ramoncín al rock español, sobre todo en sus primeros discos, consiste en lo siguiente: A. Contar historias como pequeños relatos con su introducción, nudo y desenlace; y B. Normalmente los protagonistas son caraduras de barrio a los que envidias porque follan mucho y fuman canutos. Luego acababan muy mal. Pero a pesar de este desgraciado final, los sigues envidiando.



6. Canciones desnudas, de Corta (1982)
Un relato erótico, guarro y sugerente. ¿Una prueba? “Quiero ver cómo subes despacio/ cómo explotas cerca del techo/ quiero ser el primero que te ayude a volar”. Y ojo a esto: “Quiero verte siempre desnuda/ y besar tu cuerpo con nieve”. ¿Ha dicho nieve? Años más tarde Mötley Crüe y Poison copiarían esta temática. Es broma, ¿eh?

Prueba de que Ramoncín fue grande en los ochenta en este país es este vídeo donde el público enloquece en un concierto en Pamplona de 1984. Con una ikurriña decorando la batería, que Ramón siempre ha sido muy progre:




7. Golfa (Ven esta noche), de Ramoncinco (1984)
No, Extremoduro no fue el primero del rock español que se atrevió a titular una canción Golfa. Una vez más, Ramoncín pionero. La letra dice: “Golfa, tu mirada es mortal/ Chica, amo tu caminar/ Chula, si te mueves así, ¿qué será?/ Salta, te lo voy a comer”. ¿Hemos dicho antes que luego Mötley Crüe copiaría esta temática? Sí, pero adaptada a Los Ángeles.  Ramoncinco, lleno de buenas canciones de espíritu springsteeniano, tiene el sonido de batería más blandurrio del rock español.

 

8. Cómete una paraguaya, de Ramoncín y W.C? (1978)
Ni Marica de terciopelo (espesita) ni El rey del pollo frito (eso de “oled mi mierda” es demasiado). La mejor canción del disco debut de Ramoncín es Cómete una paraguaya. El sonido de guitarra de este tema es directamente brutal, tanto los punteos como los acordes. Nadie sabía (repito: nadie; bueno, sí, La Banda Trapera del Río) lo que era el punk en este país hasta que escuchamos vociferar a un tipo criado en Vallecas delgaducho y con un rombo pintado en el ojo eso de “y los porros de la noche, que son como un Ducados”.  

En este vídeo pasa de todo: lanzamiento de huevos, Ramoncín dándose costalazos, un tipo sujetando la batería no sé a cuento de qué, el bajista (¿no es Tibu, luego en Banzai y recientemente mánager de ¡El Canto del Loco!?) provocando a la gente para que lance objetos al escenario, Ramoncín paseándose por el lago lleno de agua que separa al grupo del público… Una fiesta. 







9. Mey La Lumi, de Arañando la ciudad (1981)
Una guitarra acústica, una melodía silbada… y otra de esas historia del lumpen urbano marca de la casa. Esta vez es una prostituta, “sin un guil en el bolsillo”, que “se ha dejado la vida en una esquina malsana”, una mujer que “no tiene edad, solo una obsesión, de caras retorcidas, de repugnantes olores y billetes apestosos”. Años más tarde llegaría Sabina y mejoraría la poética sobre las mujeres que hacen la calle. Pero al César lo que es del César: Ramón fue el primero. 


10. Felisín El Vacilón, de Barribajero (1979)
Pendenciero rock and roll sobre un personaje barrial. Para la historia este extracto de la letra: “Cruzaba la pista entre la vasca,/ dicaba a una que le fuera/ se acercaba a ella, la miraba fijamente/ escupía sonriendo y le decía: ‘¿Bailas… vibora?”. Ay si Tarantino hubiera nacido en Vallecas…






11. Ponte las gafas, de Ramoncín y W.C.? (1978)
Todos los rockeros intentando explicar lo que suponen para un músico las gafas oscuras (de Lou Reed a Ian Hunter pasando por David Bowie) y va nuestro Ramón y lo cuenta en esta canción: “Ponte las gafas, méate en la acera, mastúrbate en el metro, ríete de ellos”. Queda claro, ¿no?


12. Viejo como el dolor, de La vida en el filo (1986)
Ramoncín está en lo más alto en cuanto a popularidad. Sin embargo, desde mediados de los ochenta (su último buen disco es Ramoncinco) sus trabajos pierden calidad. ¿El problema? Está tan obsesionado con Springsteen que relega su esencia. Las letras se vuelven demasiado trascendentes y la música pierde vigor. A pesar de ello, en sus álbumes se siguen encontrando algunas joyitas, como este delicioso Viejo como el dolor, una reflexión sobre el paso del tiempo, con una sentida armónica final.


13. Putney bridge, de Arañando la ciudad (1981)
Lo más cerca que estuvo el cantante madrileño de los Clash. Una canción llena de referencias rockeras (nombra a los Sex Pistols, a los Clash, a Lennon…) con otra puyita a los modernos: “Si vuelve el pop es que algo anda mal”. Para el que no lo sepa Putney bridge es un puente del sur de Londres que cruza el Támesis.




14. Cheli, regue y rocanrol, de Barriobajero (1979)
El reggae debe a Ramoncín la introducción de la música jamaicana en España. ¿Exagerado? Sí, claro, pero hubo muchos que no sabían quién era Bob Marley cuando escucharon este tema. Y qué me decís de este arranque: “Ya no mola ni tres la raya en los alares,/ se ha quedado antiguo el entalle de la lima/ y peligras con caerte de lo alto de tus zapatos”. No entendías nada en 1979 (ni ahora tampoco), pero sonaba desafiante. Por cierto, he conservado el título original del disco, sin corregir erratas. Sí, qué pasa, Ramoncín lo llamaba “regue”.






15. Dueña de la ciudad, de Ramoncinco (1984)
Ah, las mujeres fatales, la de buenos momentos que han dado al rock. Este Dueña de la ciudad retrata a una de ellas. El gran acierto del tema se llama Rosendo Mercado. El músico, en aquella época a la espera de resolver sus problemas contractuales para arrancar su carrera en solitario después de deshacer Leño, le presta esta canción a Ramoncín, que se encarga de la letra. Es un tema que musicalmente podría ir en el primer disco en solitario de Rosendo, Loco por incordiar, que saldría un año después. Además, Rosendo toca la guitarra: ese punteo es inconfundible.

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5 comentarios:

  1. “Ya no mola ni tres la raya en los alares,/ se ha quedado antiguo el entalle de la lima/
    Ya no mola ni tres la raya en los pantalones / se ha quedado antigua la camisa entallada

    Gran artículo porcierto

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  2. Muy buen articulo. Me parecen muy buenas todas las alabanzas de este gran musico pionero en casi todo. Eran tiempos difíciles que el los entendio a la perfeccion. Sus sombras vienen despues cuando se mete donde creo no debió meterse y le partieron "la cara " porque le tenian ganas desde arriba.
    Para mi de los mejores en innovacion y en coger las estelas del momento. Hasta que como s todos los artistasse les apaga la estrella que llevan. Me gustaría conocerle.

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  3. Ramoncin siempre ha sido muy arrogante y por ello tenia muchos enemigos,por eso a la minima que patinó se le echaron encima como lobos,lo cual provocó una ola expansiva de antipatia bastante injusta y absurda.Y es que este tio musicalmente lo hizo y solo por eso merece un minimo de respeto.

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  4. Ramoncin siempre ha sido muy arrogante y por ello tenia muchos enemigos,por eso a la minima que patinó se le echaron encima como lobos,lo cual provocó una ola expansiva de antipatia bastante injusta y absurda.Y es que este tio musicalmente lo hizo y solo por eso merece un minimo de respeto.

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  5. venga hombre... Lo que me faltaba por oír! Ramoncín sólo da vergüenza ajena

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