martes, 29 de enero de 2013

Debes escuchar esto: Sunday Sun




Su nombre es hasta fácil de recordar: Sunday Sun. Si eres devoto de Beck, sabrás que es el título de una canción triste de su apesadumbrado Sea change. También se titula Sunday sun un gran tema de Neil Diamond. Pero lo que nos ocupa es un grupo holandés, de nombre Sunday Sun, cuyas canciones no dejan de sonar en mis diferentes reproductores en las últimas semanas. Es una banda nueva, de vienteañeros-treintañeros, con las mejores armonías vocales pop desde que surgieran Teenage Fanclub. Hala, ya lo he dicho.

Si escuchas su canción Highly respected rebel estarás de acuerdo: explosiones de voces y melodías exuberantes. Hay muchas referencias en su música, y todas buenas. Solo citaré tres, de épocas diferentes: Beatles, Big Star y Jellyfish. El cuarteto (dos guitarras, bajo y batería: todos cantan) se conoció en su época de estudiantes en Holanda. “Empezamos a tocar y en realidad cuando nos pusimos a cantar los cuatro juntos es cuando creímos que podíamos ir en serio. Amamos las armonías vocales”, afirman.


jueves, 17 de enero de 2013

Las 15 mejores canciones de Ramoncín



Quien haya pinchado en esta entrada con un cascote en la mano, ahí tiene la puerta. En efecto, la imagen pública de José Ramón Julio Márquez Martínez está en la actualidad sumergida en el fango gracias a su imputación en el caso SGAE, que se dirime estos días. Esta imagen está incluso más maltrecha que cuando tuvo la nefasta ocurrencia de interpretar una versión de Come as you are, de Nirvana. Pero aquí no vamos a juzgar estos asuntos. Ramoncín grabó grandes discos a finales de los 70 y principios de los 80 (sobre todo sus cinco primeros álbumes). Aquí seleccionamos los 15 mejores temas de sus casi 200 composiciones. Y, créedme, no ha sido fácil: se han quedado fuera canciones notables.

viernes, 11 de enero de 2013

Música en las novelas: Cannonball Adderley en ‘Ciudad abierta’, de Teju Cole



Esta sección (Música en las novelas) es una forma de reivindicar las sonoridades dentro del relato, casi nunca puestas a la ligera por los autores. También es una oportunidad para recomendar libros interesantes. Consiste en rastrear la más mínima referencia musical en las novelas. Ahí vamos.

Primero decir que Ciudad abierta (2012, Ed. Acantilado) es la primera novela de Teju Cole, autor nacido en Estados Unidos aunque creció en Nigeria, de donde son sus padres. Cole, de 37 años, vive desde hace tiempo en Nueva York, y es esta ciudad una de las grandes protagonistas de la novela, cuyas calles recorre el protagonista con unos meticulosos apuntes cartográficos. Es un relato deliciosamente escrito, original y de cierto grado intelectual, aunque Cole se encarga de que el lector no lo note (o no lo sufra).

lunes, 7 de enero de 2013

‘Crossfire hurricane’: Jagger bebe, Jagger esnifa, Jagger enseña el trasero




En el minuto 2 y 40 segundos de Crossfire hurricane, Mick Jagger confiesa que no ha dormido muy bien este día.

En el minuto 3,49 se ve un primer plano de su trasero completamente desnudo. Lejos de ser una visión fugaz, se extiende por unos cinco segundos. No os asustéis: en esa imagen Mick cuenta 29 años.

En el 4,20, Jagger se mira en el espejo y se agarra los genitales. Sí, parecen estar bien colocados.

Y en el 4,29, el cantante de los Rolling Stones esnifa cocaína (¿o alguien cree que es otra cosa?) de la punta de una daga.

sábado, 29 de diciembre de 2012

¿La peor portada del año? Seguramente




Solo tres cosas sobre este asunto:

1. Todos nuestros respetos para James Taylor, hacedor de bellísimas canciones contenidas en discos sublimes como Sweet Baby James, Mud slide slim and the blue horizon o One man dog, los tres de principios de los setenta.

2. Obviamente, James necesita un asesor de imagen menor de ¿95 años?, que le impida salir en la portada de un disco calzando ese gorro de lana, abrigado tan agresivamente y con una ridícula cajita navideña en las manitas. ¿De verdad que nadie le dijo al músico que esa foto “no era la adecuada”?

Y 3. Hay ocasiones en el mundo de la música en que la fealdad de la portada no se corresponde con un deficiente contenido. No es el caso. En realidad este disco es de 2006, pero se ha reeditado estos días con algunos temas extras.
Melifluas versiones de Jingle bells, Santa Claus is coming to town o Have yourself a merry little Christmas.
Puestos a elegir entre estos artefactos navideños nos quedamos en lo estético con el horterismo calculado de Rod Stewart y su reciente Merry Christmas, baby. Y en lo musical también, que incluye este juguetón villancico-soul con Cee-Lo Green:



 








viernes, 28 de diciembre de 2012

El hombre que rechazó cantar en Led Zeppelin y Deep Purple y acabó con DJ Shadow





Hay una honestidad moral en Terry Reid que le hace un personaje a reivindicar. En una entrevista de hace un par de años en la revista inglesa Uncut dijo: “Prefiero estar rodeado de gente real para experimentar cómo es. Si vives en una granja en la frontera mexicana, nadie sabe quiénes son Led Zeppelin”. Y tiene toda la razón. Reid es uno de esos casos que a periodistas y aficionados nos gusta señalar como de “rockeros con mala suerte”. Algunos van más allá: “el músico con peor suerte de la historia del rock”. Lo paradójico es que él, con 63 años, considera que ha sido relativamente feliz.

Ocurrió a mediados de los sesenta. Reid se había forjado una reputación en Inglaterra (nació en la pequeña localidad inglesa de Huntingdon en 1949) como cantante personal, con un estilo poco habitual en la época, extasiado y desgarrado, como una versión masculina de Janis Joplin. Formó parte de The Jaywalkers, con quienes fue telonero de estrellas de la época como Ike & Tina Turner, los Rolling Stones o los Yardbirds. Años después recordaba el trauma que le creó girar con los Stones durante tres semanas: “No escuché tres acordes seguidos. Sólo oía los gritos de las chicas. Se creaba un ambiente a punto del disturbio. Al final de la noche, me preguntaba: ‘¿Cómo puedo salir de aquí?”. La introspección y el espíritu libre de Reid no estaban hechos para los tópicos histéricos del rock and roll. Pronto empezó una carrera en solitario.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Diez discos soberbios de 2012 que quizá no encuentres en otras listas




No creo que los discos de Frank Ocean (Orange channel) y Tame Impala (Lonerism) sean malos. Ni buenos. El de Springsteen (Wrecking ball) es, definitivamente, flojo. El de Dylan (Tempest), sin embargo, es, a la vez, profundo y juguetón. Y si no has escuchado el de The xx (Coexist) te lo puedes ahorrar: totalmente intrascendente. Algunos de estos álbumes aparecen en muchas listas de los mejores de 2012 en los medios grandes. Los diez (internacionales) que presentamos aquí a lo mejor no son los mejores (siempre serán cuestionables estas aseveraciones: ¿los hemos escuchado todos?), pero sí se pueden considerar espléndidas colecciones de canciones. Al menos a mi modesto entender. Ahí van...